¿En qué consiste la Alimentación Natural?

Antes de desglosar lo que implica este concepto hay que recordar un punto importante:

El perro doméstico, al igual que el lobo, del que desciende, pertenece a los cánidos y, por tanto, al orden de los carnívoros (Carnivora). Sin embargo, esta denominación (en sentido literal) puede ser engañosa, porque los carnívoros no comen carne, sino animales de presa, de los que obtienen todos los nutrientes que les son vitales. Así, la presa en su conjunto no solamente proporciona proteínas y grasas, que son los principales componentes de la musculatura, sino también otras sustancias que no se encuentran en la carne, o que se encuentran en pequeñas cantidades, como el calcio del esqueleto, el sodio de la sangre, las vitaminas liposolubles y los oligoelementos de los órganos internos (especialmente el hígado y el riñón), las vitaminas hidrosolubles del intestino, los ácidos grasos esenciales de la grasa corporal o los componentes no digeribles (por ejemplo, la fibra vegetal del contenido intestinal). Además, el lobo también se alimenta de plantas, dependiendo de lo que haya disponible, y su aparato digestivo es capaz de adaptarse a diferentes tipos de alimentos dentro de ciertos límites.

¿Qué es la dieta BARF?

Ahora sí, adentrémonos a lo que es la dieta BARF (Biologically Appropiate Raw Food), en español ACBA (Alimentación Cruda Biológicamente Apropiada) fue presentada en el año 1993 por el Dr. Ian Billinghurst, en su libro «Give your dog a bone» en el cuál, propone que al regresar a nuestras mascotas al método de alimentación que encontrarían en su hábitat natural, evitaremos mutaciones o trastornos que, con los alimentos ultra procesados, hemos generado.

Él había trabajado desde 1975 en la práctica de animales de compañía y, a mediados de la década de 1980, después de años de investigación clínica, se sorprendió al darse cuenta del efecto devastador que tenían los alimentos comerciales en la salud de perros y gatos y se sorprendió por el espectacular poder curativo de la comida cruda.

Sin embargo y haciendo historia, el alimento seco para perros se comenzó a elaborar en 1860, por James Spratt, un electricista… Él, elaboró una «tarta» hecha de harina de trigo, vegetales y sangre de ternera.

Después, tenemos a empresas comerciales como Nabisco, Quaker y General Foods quiénes durante «La Gran Depresión» en 1929, no perdieron la oportunidad de vender subproductos que no les rentabilizaban y que así, los transformaron en ingresos.

Con esto, poco a poco hemos ido acostumbrando a nuestras mascotas a comer según la comodidad de sus dueños y sin importar la gran cantidad de ingredientes de mala calidad y que no les aportan beneficios, como la carne no apta para el humano.

Al final, hemos caído en darles de comer un alimento que puede almacenarse fácilmente, que contiene una gran cantidad de granos, cereales y carbohidratos que no les funcionan, que les generan trastornos, que incluyen conservadores y a los que le añaden (a veces) vitaminas y minerales. ¡Dieta antinatural!

Para cualquier especie animal, un alimento nutricionalmente saludable será entero y crudo, lo que significa que sea adecuado biológicamente ya que imitará sus necesidades biológicas como si se encontrara en su hábitat natural (durante su largo periodo de evolución).

Dicho alimento deberá de contener variedad de acuerdo al tipo, alcance y equilibrio; debe incluir huesos carnosos, verduras y frutas crudas, vísceras, pero sobre todo, proteína. Cada uno en sus debidas proporciones y según la raza, actividad y edad de la mascota. Usualmente se usa triturado para que ellos aprovechen desde el primer minuto los nutrientes.

Las dietas ultra procesadas, es decir, los piensos (croquetas), dañan el microbiota intestinal de nuestras mascotas, comprometiendo así su sistema inmune y dando lugar a enfermedades como la Diabetes y Obesidad.

La comida estéril, es decir, la dieta comercial y principalmente seca, se considera una causa importante para las enfermedades autoinmunes (como el cáncer) ya que no hace que nuestras mascotas produzcan anticuerpos…

EL PH de nuestras mascotas es normalmente ácido cuando llevan una dieta natural, lo cual hace que sean más sanos ya que la acidez, mata cualquier virus, bacteria o parásito.

Donald R. Strombeck, en su libro “Home-Prepared Dog and Cat Diets: The Healthful Alternative”, nos enseña a alimentar a nuestra mascota de manera natural y balanceada.

¿Quieres una mascota longeva, sana y hermosa? ¡Cambia su alimentación según su especie!

Entre más alejemos a nuestras mascotas de su alimentación natural, más riesgos hay de que desarrollen alguna enfermedad crónico-degenerativa.

Por conveniencia humana, nos han hecho creer que la fisiología de nuestros animales ha podido cambiar en poco más de un siglo. Las dietas comerciales (secas y húmedas) llevan como base algunos cereales y no las proteínas que como carnívoros requieren. Todo eso, enfocado a nuestra comodidad y practicidad como humanos en nuestra acelerada vida.

Las enfermedades y alergias no son más que una reacción a su alimentación y forma de vida a las que han sido sometidos, es decir, han sufrido un daño biológico y por ende, sus organismos se han colapsado.

La Universidad de Helsinki en Finlandia, demostró que se disminuyó 10 veces las probabilidades de contraer enfermedades degenerativas y neurológicas al tener una alimentación adecuada a su especie, evitando así enfermedades hepáticas, cardiacas, intestinales, dentales, renales e inclusive, diabetes. También se evitaban alergias en la piel, infecciones en el oído o daños en la vista.

¿Por qué la mayoría de los veterinarios no recomiendan este tipo de alimentación?

Es simple.

Las grandes marcas han invertido por décadas en los estudios de muchos laboratorios, bibliotecas, congresos y conferencias tanto para los estudiantes como para la industria, haciendo que las conclusiones y materiales al alcance, terminen influenciados y sucumbidos por dichas necesidades, ya ni hablemos del bombardeo publicitario que manejan. Todo eso hace que alguna corriente independiente sea minimizada o silenciada en su difusión.

Donald R. Strombeck, al igual que Ian Billinghurst, han sido muy valientes al lograr investigaciones, llevar a cabo estudios y elaborar publicaciones sobre la alimentación BARF.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio